Empresas de la Riviera Maya, involucradas con “facturera” irregular

El SAT ha detectado la expedición de comprobantes fiscales por más de $8 mil millones, a cambio de servicios inexistentes.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) empezó a cazar factureras en 2014, y seis años después no para de encontrarlas. Entre 2013 y 2018 ha detectado fraudes por más de 8 mil millones de pesos. En Cancún, Servicios en innovación Empresarial del Caribe le facturó mil 727.7 millones de pesos a más de 70 empresas turísticas de la Riviera Maya de 2014 a 2018.

Solo entre el 24 de mayo y el 17 de junio, el SAT publicó detalles de 25 presuntas factureras que entre 2013 y 2018 expidieron comprobantes fiscales por servicios inexistentes con valor de 8 mil 759 millones de pesos, que pueden ser usados por los beneficiarios para deducciones en sus declaraciones de impuestos.

Cinco de estas empresas también se hicieron pasar por empleadoras y emitieron comprobantes por salarios que sumaron mil 452 millones de pesos.

Los comprobantes pueden ser usados por los supuestos empleados para acreditar a su favor, en sus declaraciones como personas físicas, una retención de impuestos que, en realidad, solo existe en el papel.

Servicios NLMK, por ejemplo, facturó 409.3 millones de pesos en 2015, desde un departamento en la colonia Granjas México.

Entre sus “clientes” se encuentran Radio y Televisión de Hidalgo -órgano estatal utilizado para la Estafa Maestra-, la UNAM, la Secretaria de Planeación y Finanzas de Tabasco y Telra Realty.

Esta última, empresa de los hermanos Zaga Tawil investigados por un fraude de 5 mil 88 millones de pesos al Infonavit, recibió tres facturas de NLMK por mas de 300 mil pesos.

Servicios Contables & Fiscales Trejo Castillo, con sede en Naucalpan, expidió comprobantes por 2 mil 342 millones de pesos en 2017, algunos de ellos por montos reducidos, a la Cámara de Diputados.

Una sola factura fue por 2 mil 301 millones de pesos. La recibió Maquinaria y Transportación Ewok el 14 de diciembre de 2017, por “mantenimiento preventivo y correctivo de generadores”.

El SAT ha detectado redes

Desarrolladora Ledes, ubicada en Culiacán, expidió comprobantes por 705 millones de pesos en 2017 y 2018 y forma parte de una red con Servicios Profesionales Rinor, Norweb de México, Comercializadora Calm, Ley Comercializadora, Bultek de México, Renox Servicios e Inmobimex Constructora.

Todas comparten domicilios fiscales, empleados y/o apoderados, y como todas las factureras, no tienen equipo, personal, activos fijos ni bienes necesarios para prestar los servicios que facturan.

Camino Intelectual, una sociedad civil de Guadalajara, expidió entre 2016 y 2018 comprobantes de pago de salarios a unas 200 personas, por 521.7 millones de pesos.

En cambio, sus ingresos, de acuerdo con las facturas que expidió por “asesorías fiscales” y “servicios agropecuarios”, fueron de 362 millones de pesos.

Entre los “empleados” mejor pagados de Camino Intelectual está Nathaly Marcus Roffe, que recibió comprobantes por 26.7 millones de pesos, y los empresarios de casinos Juan Martin Fuentes Telich y Miguel Ángel Miyar Laris.

Se trata de apoderados de la casinera El Palacio de los Números. Camino Intelectual dice haberles pagado 22 y 12 millones de pesos, respectivamente.

Lo mismo pasó con Lumber Servicios: 682 millones de pesos por salarios de 2016 a 2018, pero ingresos facturados de solo 478 millones.

José Wilfrido Corona Quintero, un empresario de Sinaloa, obtuvo de Lumber comprobantes por salarios que sumaron 62.3 millones de pesos; Marcos y Salomón Aspani Assolin, los acumularon por 112 millones; Arturo Wladislavosky Shapiro, de la empresa Auditech, sumó 17.7 millones, y Héctor López Marín, 24 millones.

Servicios Contables & Fiscales Trejo Castillo afirmó haber pagado 163.8 millones de pesos en 2017 a 143 empleados.

El empleado del año

Pero hubo uno que fue el empleado del año, pues le expidieron comprobantes por 159 millones de pesos: Antonio Barberena, un desarrollador inmobiliario del Estado de México.

“En este esquema”, explica el SAT en sus oficios, “el contribuyente (facturera) realiza la retención del impuesto y a su vez la entera al fisco como ‘pagada’ al trabajador a través del subsidio para el empleo o compensaciones que generalmente no existen”.

“En otras palabras, la operación se lleva a cabo en papel sin que se realice como tal una recaudación, pero sí un acreditamiento en la declaración de la persona física beneficiada, debido a que se le proporciona un comprobante fiscal que ampara la retención referida, pero no así la materialidad de la misma”, agrega.

Fuente: sipse.com