Debimos recomponer viejas estructuras arraigadas: Carlos Joaquín

El gobernador de Quintana Roo presentó su Cuarto Informe de Gobierno

La pandemia y la recuperación económica, la reestructura de la deuda que permitió al estado liquidez para enfrentar la pandemia, “el recomponer viejas estructuras arraigadas que beneficiaron a unos pocos en perjuicio de la sociedad” y el proceso electoral venidero son los temas que dominaron el discurso del gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, frente a diputados de la XVI Legislatura en el marco de su Cuarto Informe de Gobierno. 

“Sabemos muy bien que cambiar en serio implica atravesar dificultades y fortalecer la fragilidad de un estado que se había derrumbado desde sus cimientos más profundos”, sostuvo Carlos Joaquín González. Y añadió: “no es nada fácil, es luchar todos los días para recomponer viejas estructuras oxidadas muy arraigadas, que benefician a unos pocos en perjuicio de la sociedad en general”.

Al entregar la glosa del Cuarto Informe de Gobierno el mandatario hizo un llamado a diputados federales y al gobierno federal a reconsiderar la operatividad del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), para que los recursos sean destinados a la reparación de daños en la infraestructura turística, carreteras, viviendas, educación y sistema agropecuario y puedan apoyar a quienes realmente lo necesitan.

Indicó que los desastres naturales van de la mano con la ubicación geográfica de la entidad, puesto que nueve de los 12 meses del año Quintana Roo está expuesto a una contingencia climática que produce graves pérdidas a nuestra economía y familia. “Los instrumentos federales  como el Fonden son casi inaccesibles por la propia situación de vulnerabilidad natural que padecemos y porque no contemplan daños por inundaciones y otras afectaciones a las zonas rurales”, dijo. 

Al referirse a la restructuración de la deuda pública, el gobernador destacó que ello permitió tener ahorros importantes al disminuir las tasas de interés e incrementar los flujos de liquidez que permitieron, con recursos propios, sin pedir crédito a largo plazo alguno, enfrentar los enormes gastos que ocasionó la pandemia.

Agregó que la estrategia financiera permitió reducir considerablemente en casi tres mil millones de pesos la deuda contraída por administraciones anteriores. “Tengan en cuenta que por cada peso que ingresaba a nuestras arcas, 85 centavos iban a parar al pago de los servicios de deuda, lo cual condicionaba todo proceso de desarrollo en beneficio de nuestro crecimiento”.

El gobernador subrayó que “el principal pecado de la gestión anterior no fue la magnitud del endeudamiento, sino el despilfarro de dicho endeudamiento”. Por ello destacó que la restructuración permitió a la entidad reducir la deuda per cápita de 15 a 13 mil pesos “que cada habitante del estado carga al nacer”. Esto permitió al estado otorgar estímulos fiscales para aminorar y contener el impacto que pudiera ocasionar la emergencia sanitaria, así como aliviar y salir más rápido de la crisis financiera.

“La política no debe ser una profesión narcisista”

El mandatario recordó que hace cuatro años se tomó la decisión y  compromiso de dejar de lado “todo aquello que sembraba rencor, aislamiento y autoritarismo para abrir una nueva oportunidad de diálogo, de convivencia democrática, de mostrar a los quintanarroenses que juntos podíamos construir un rumbo plural en unidad”.

En este marco invitó a todos a asumir este tiempo para la reflexión y búsqueda de consensos para profundizar el trabajo entre todos. Subrayó que “la política no debe ser una profesión narcisista”, sino por el contrario “altruista y en función de las personas y su bienestar”.

Carlos Joaquín dijo que ello se puede lograr con más compromisos, menos apetencias de poder y conveniencia y más principios. “Lo podemos lograr con menos juegos políticos y más dignidad humana, con menos ambiciones personales y más solidaridad inclusiva”, señaló. 

Aseguró estar convencido de que los tiempos que se vienen no son de un partido sino de muchos, algo sin precedente y acotó “que nadie se apure, que nadie se ponga nervioso, los tiempos electorales los marca la ley, no las ambiciones personales”.

También apuntó que las relaciones con el gobierno federal “son y seguirán siendo muy buenas y no hay nada que nos impida afianzar una alianza permanente con el propósito común de avanzar en el bienestar de nuestra gente con respuestas concretas y resultados”. Finalmente hizo un llamado a la ciudadanía para “no aflojar”, ser prudentes y mantener el esfuerzo colectivo para seguir reduciendo los contagios por COVID-19.

Fuente: lajornadamaya.mx