La pre-Acta de Defunción de Pemex

Mientras lópez visitaba a su amigo trom en Washington el miércoles 8, a 2 millas de la Casa Blanca analistas de la Securities and Exchange Commission (SEC) daban lectura a un documento que prácticamente podría considerarse como la pre-Acta de Defunción de Pemex.

La pre-Acta fue compartida dos días después, el pasado viernes 10 de este julio, a un grupo de tenedores de papeles de deuda de la petrolera mexicana, para que vayan preparando el funeral de su lanita.

El de por sí irracional y desbrujulado Plan de Negocios de Pemex basado en caprichos de lópez es al día de hoy un rotundo fracaso de dimensiones irreversibles, que amenaza con ultimar a la empresa.

Su absurda condición prevista desde que fue presentado en enero de 2019 en Nueva York, se confirmó más rápido de lo imaginado.

Los datos oficiales así lo revelan y presentan un panorama aterrador.

Agárrense:

Pemex perdió más de medio billón de pesos de enero a marzo de 2020. Específicamente 562 mil 250 millones de pesos, de acuerdo con su más reciente reporte financiero enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

La pérdida del primer trimestre del año es superior a todo su presupuesto de este 2020.

dxE También es mayor que todas las pérdidas registradas durante 2019, el primer año de la calamidad lopista, que fueron 18 mil millones de dólares, el doble del año anterior, 2018.

El informe sobre las pérdidas totales del segundo semestre ha sido demorado deliberadamente, pues obligadamente incluirá los efectos del desplome internacional de los precios del crudo y el impacto de la pandemia. Con todo el maquillaje que le pongan será fatal.

Por lo pronto, respecto al mercado interno, la empresa envió la semana pasada una nota a la misma SEC informándole que sus ventas nacionales cayeron 61% en el segundo trimestre.

En abril y mayo pasados la empresa reportó un desplome de 71% en las ventas por la exportación de crudo. Entre ambos meses obtuvo por exportación mil 206 millones de dólares, menos de un tercio de lo facturado en los mismos meses de 2019, que fueron 4 mil 151 mdd.

Y en cuanto a la producción, el “plan” de lópez fincó sus estrategia para elevarla mediante la explotación de 17 “campos prioritarios”. Los campos prioritarios fueron presentados por el gobierno como su “carta fuerte”. Se le pomocionó como el plan para rehabilitar Pemex.

En estos 17 campos prioritarios, la filial Pemex Exploración y Producción (PEP) planeó perforar 62 pozos, 33 marinos y 29 terrestres y así lo comprometió ante su regulador CNH; pero sólo se perforaron 5, todos marinos, según reveló el Seguimiento de Planes en Campos Prioritarios de PEP, realizado por la Unidad de Administración Técnica de Asignaciones y Contratos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, CNH, en su octava sesión Ordinaria del Órgano de Gobierno, el 28 de mayo.

Sí, leyó usted bien. Se debieron perforar 62 pozos y sólo se perforaron 5.

En su plan de negocios Pemex comprometió ante la CNH que durante el primer trimestre estaría extrayendo 184 mil barrilles diarios en los campos prioritarios, pero sólo se extrajeron 22 mil. Un mísero 12%.

Nadie obligó ni obligaba a Pemex a realizar ese plan. Fueron, son dictados de lópez.

En cuanto a inversiones, Pemex estaba comprometido a ejecutar en el primer trimestre 47 mil 313 millones de pesos. Sólo invirtió 5 mil 138. Otra miseria alrededor del 12%. Hubo que obedecer una orden de recortar el gasto y se recortó la posibilidad de aumentar la producción. Es en el expediente uno de los subejercicios más crueles dada la enclenque condición del paciente y la más contradictoria decisión en la intención de aumentar la producción.

La comisionada de la CNH, Alma América Porres, declaró: “Son muy desalentadores los resultados, muy desafortunados… me dejan sin palabras”.

Ya le pusieron el ojo para correrla.

Y en otro reporte enviado por Pemex a la SEC, la empresa se declara en condición imprevisible.

Dice textualmente el comunicado oficial: “la continuidad de la empresa como negocio depende ahora de diversos factores inciertos que no podemos predecir… no podemos predecir el rango de políticas futuras que pueden ser promulgadas por el propio gobierno y el impacto que éstas tendrán en nuestro negocio y operaciones”.

La petrolera mexicana prevé en ese necrófílico documento desde “consecuencias contables” hasta “el desplome del ingreso y del valor de inventarios”, “pérdidas cambiarias”, “desvalorizaciones de activos fijos” e “incluso la afectación en la capacidad de la empresa para operar un control interno efectivo sobre la información financiera”…

Algo, esto último, que pareciera pretexto para ocultar o demorar la información.

Y remata en el mismo reporte: “no hay garantía de que podamos detener o revertir la disminución de nuestras reservas probadas y de la producción”.

Claramente pareciera estar tirando la toalla.

Les está diciendo a sus inversionistas que no cuenten con las reservas, ni con la producción, ni con la empresa.

En ese complejísimo contexto, Pemex ha optado por dejar de pagarle a sus proveedores y contratistas.

A quienes ya entregaron en totalidad sus trabajos y ya presentaron sus facturas obteniendo números de asignaciones en el sistema, la Dirección Corporativa de Administración les ha avisado que tendrán que esperar su pago “hasta el año próximo”.

Pero no sólo eso. En una medida perversa, Pemex ha dejado de recibir facturas de sus proveedores desde febrero por trabajos ya realizados. A quienes no facturaron antes, simplemente ya no se las reciben, orillando a situación de quiebra a cientos de empresas y a sus subcontratistas.

Este año sólo recibieron facturas 26 días hábiles entre enero y febrero y no más.

Con la negativa de recibir facturas no queda evidencia de lo que se debe y tampoco corren los tiempos en el sistema de administración de pagos.

Así pretenden engañar a quienes debieran transparentar sus datos.

A sólo 3 de esos contratistas les debe Pemex 115 millones de dólares. Pero el monto adeudado a las compañías en toda la cadena de suministro podría fácilmente sumar de 3 a 4 mil millones de dólares.

El sábado primero de febrero en un mitin en Mérida, lópez, como es su costumbre, nos echó una mentira de fin de semana. Dijo: “Ya rescatamos a Pemex del fracaso y de la bancarrota… Ya el año pasado por primera vez no cae la producción”.

No pasaron 4 dias cuando el dato oficial publicado indicó que en 2019 la producción de crudo cayó un 8 por ciento respecto a 2018.

Según lópez, Pemex elevaría en su sexenio la producción de crudo a 3.4 millones de barriles diarios.

Pero las perspectivas más recientes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos establecen que en el mejor de los escenarios la producción llegará a 1.9 millones en 2024.

De hecho, a pesar de las estratosféricas cantidades de dinero que el gobierno ha transferido a Pemex, en el sexenio de lópez, se registrarán los más bajos niveles de producción de los últimos 40 años, según la propia CNH.

El Pemex de lópez producirá menos que el de López Portillo, menos que el de Miguel de la Madrid, menos que los de Salinas, Zedillo, Calderón y Peña, y casi la mitad de lo que produjo el sexenio de Fox.

En el escenario más optimista, la CNH prevé que la producción de crudo aumente de un millón 779 mil barriles diarios calculados hipotéticamente para 2020, a 2 millones 545 mil barriles en 2027… o sea… tres años después de finalizado el sexenio de lópez.

Si es que para entonces México respira de nuevo.

Para llegar a esa cifra en 2027, la clave será la aportación de las empresas privadas incorporadas con los bloques contratados en pasadas rondas de licitación. Las que odia lópez y quiere destruir. Para entonces aportarán 588 mil barriles diarios, lo que representaría un aumento de 663.6% respecto a los 77 mil barriles que aportan este año.

Sin embargo, las de por sí pobres expectativas pueden empeorar con la toma de decisiones absurdas. Una de ellas es la iniciativa de recortar el número de plataformas privadas utilizadas en la producción de crudo durante este año y el próximo. El plan del poderoso director corporativo de administración consiste en suspender el uso de 76 plataformas, 14 de las cuales son utilizadas en Ku Maloob Zaab, el campo más productivo de la empresa, de donde se obtiene la mitad de la producción actual.

La razón para dejar de usar esas plataformas es ahorrar lo que se paga en rentarlas.

Mientras tanto, las oportunidades que podrían operar en favor de la empresa y revertir el hundimiento, han sido descartadas por lópez.

Los dos pilares de la estrategia de lópez para terminar de arruinar a Pemex son 1.- El bloqueo a la inversión privada y 2.- La negativa a la aplicación de técnicas fraking de extracción.
Estas técnicas fueron las que llevaron a los Estados Unidos a posicionarse como el principal productor del mundo.

Pero a lópez no le gustan.

¿O no le gustan o no las quiere, o hay algún acuerdo entreguista para que todo el petróleo y el gas existente en yacimientos compartidos entre los dos países en la frontera y en el Golfo de México sean riquezas exclusivas para los gringos?

Ambos pilares, el bloqueo a privados y el bloqueo a fracking, están disfrazados en criterios aparentemente ideológicos.

Aun si no fueran disfrazados, serían eminentemente ideológicos.

En ambos casos son trágicamente opuestos a los intereses de Pemex y del país.

En lugar de una vía para salvar a Pemex, se profundiza su acabaose, en función de un capricho.

Pero aún hay más, más allá de la pauperrimización de los ingresos:

En la otra cara de la moneda, al inicio del gobierno de lópez la deuda de Pemex sumaba 92 mil 600 millones de dólares y la acumulada hasta el pasado viernes es de 105 mil 400 mdd.

12 mil 600 millones de dólares más de deuda en 16 meses. (datos hasta el 28 de mayo )

¿Así, o más pior?

Lo que no ha dicho el ingeniero agrónomo a cargo de la dirección general es la fecha del sepelio.

Fuente: omnia.com.mx | Soliloquio/José Luis Muñoz