Exhiben a delegado de Fonatur y Tren Maya por amenazas y abuso de autoridad

Raúl Bermúdez Arreola amenazó al administrador de Isla Dorada, primero con ampararse por no poder usar el gimnasio, y luego indicando que sus acciones ya no serían personales sino con el peso de Fonatur.

Por no poder usar el gimnasio, Raúl Bermúdez Arreola, delegado del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en Cancún, Quintana Roo, amenazó al administrador de Isla Dorada con usar todo el peso de Fonatur por no cambiar las reglas de acceso al gimnasio, e incluso, le advirtió que podría cerrar este fraccionamiento.

El funcionario, quien habita en este fraccionamiento, manifestó su molestia porque no puede usar el gimnasio debido a que otras personas lo reservan antes que él, pide que cambien las restricciones o medidas sanitarias, o que solo se cobre el gimnasio a quienes logran reservarlo.

Bermúdez Arreola reclamó a través de una llamada telefónica al administrador de Isla Dorada que en los gimnasios de todo el estado ya no aplican la regla de reservar desde que se pasó de semáforo rojo a amarillo, pero en el fraccionamiento esa regla no ha cambiado.

De las 3 mil 500 personas que habitan Isla Dorada, al día solo pueden usar el gimnasio 26, de las cuales 18 son las mismas todos los días, se escucha decir al funcionario en la llamada que divulgó Observatorio Ciudadano.

“No sé cómo le hacen porque yo me despierto todos los días a las 4 de la mañana para reservar y ya está reservado”, reclamó el delegado de Fonatur.

Propuso que a esas 26 personas se les cobre el servicio y al resto les quite el cobro para que puedan acudir a otro gimnasio.

“Yo no puedo ir al gimnasio. Están mal tus reglas. Tus reglas ya son exclusivas… Tus reglas no pueden ir contra mis derechos… Ya no estamos en rojo, ya se acabó, ya no hay una pandemia que justifique lo que estás haciendo, entonces me voy amparar”, dijo molesto Raúl Bermúdez.

El administrador de Isla Dorada le explicó que la regla de reservar el gimnasio no surgió de él sino del Comité de Vigilancia del fraccionamiento.

A lo que respondió el funcionario: “De cabrón a cabrón, si es así yo también tengo cómo hacerle”.

Le dijo que él era la autoridad, pero el administrador le respondió que para él no, y es ahí donde amenazó con clausurar este espacio.

El delegado amenazó al administrador, primero con ampararse, y luego indicando que sus acciones ya no serían personales sino con el peso de Fonatur.

Raúl Bermúdez: “Te voy a demostrar para que veas como sí se puede y te voy a apretar”.

Administrador: ¿Entonces me está amenazando?

Raúl Bermúdez: Exactamente, te lo estoy diciendo directamente. Tú si estás mal y si te voy a poner en tu lugar. Hazme una cita con el presidente y esto es por Fonatur, ya no es por mí, por Fonatur necesito ver a quien tenga autoridad aquí.

Cuándo puedes o voy a tener que cerrar.

Administrador: Si tiene que cerrar cierre.

Nuevamente el administrador le explicó que él puede tener acceso al gimnasio y que podía reservar cuando quisiera.

El administrador concluyó la llamada proporcionándole el número telefónico del presidente del fraccionamiento.

Fuente: animalpolitico.com