#Causalidad | Mara Lezama, toma protesta de segundo mandato en su cumpleaños

En política no hay coincidencias. Todo es señales, augurios, gestos, entrelíneas. Así, no es tema menor que Mara Lezama tome protesta para su renovado mandato como presidenta municipal de Benito Juárez (Cancún), justo el día de su cumpleaños, el 29 de septiembre. 

La activista social del radio se convierte en la primera persona, hombre o mujer, en ser relecta de forma consecutiva en ese ayuntamiento del Mar Caribe, lo hace en el inicio de sus 52 años de vida, siendo básicamente de la misma edad que el propio Cancún, una edad que ya la hace merecedora de interesantes escenarios. Saquemos cuentas. 

Mara Lezama, como política cuya mayor fuerza es el carisma, ha seguido al pie de la letra las debilidades y fortalezas que Max Weber, en su teoría sociológica, le señala a su perfil. Controversias y simpatías han estado en permanente pugna; acusaciones han ido y venido, logros y estridencias en los medios han abundado, y todo lo intermedio. Sin embargo, en los hechos, la luchadora social y de denuncia ciudadana, ha probado ser una administradora prudente, competente podría decirse. Ante un panorama complicado por una pandemia, un huracán, tormentas tropicales y la aguda escases de recursos fiscales, el municipio no se les desmadejó entre las manos. 

Cancún es de los pocos ayuntamientos de Quintana Roo con finanzas sanas, incluso fue capaz de reducir su deuda pública y liquidar uno de los tres créditos más importantes que heredó. En el embate del huracán, Mara Lezama volvió a lo que sabe hacer muy bien, esto es, atender las demandas ciudadanas de urgencia y corto plazo. Ahí estuvo en la calle atendiendo y gestionando, como lo hacía antes detrás del micrófono. En la logística de atención de la pandemia y la posterior campaña de vacunación, Benito Juárez ha lucido de nuevo competente y organizado. 

Claro que hay pendientes, por lo menos tres. En materia de seguridad la presidenta municipal ha empezado a invertir en una policía que tenga compromiso moral con la ciudad y que ofrezca una posibilidad de empleo y vida digna a sus integrantes, creando fondos y estímulos de retiro, mejorando salarios y privilegiando el arraigo con la comunidad, pero ha faltado una propuesta claramente identificable que haga sentir a la ciudadanía que el municipio toma muy en serio su parte en la paz social. Ahí ha estado la intención, pero ha faltado operación y contundencia en el último tramo. 

En materia de equidad de género y derechos de la mujer, Mara Lezama ha actuado con seriedad y amplitud con programas como los Puntos Morados y “cruzadas” para poner un alto la violencia de género, vamos incluso impulsó que la integración del gabinete del ayuntamiento tenga por ley equidad de género. Sin embargo, han existido momentos cruciales en los que le ha hecho falta transmitir de lleno que se pone de verdad la camiseta en esas luchas femeninas. No ha sido un problema de política pública, sino de percepciones, algo que un político con las habilidades de Mara Lezama debe poder solucionar con relativa facilidad si se decide a dejar claro en lo que cree. 

Está también el tema de regularización de colonias, sin duda una de las políticas más innovadoras e integrales que Morena y su alcaldesa pueden apuntarse. Se han resuelto problemas históricos para miles de las familias más vulnerables e, incluso, en el Ejido Alfredo V. Bonfil se empieza a ver la llegada de servicios públicos en un gran pacto entre municipio, estado y federación. Esa es una política pública fácilmente exportable a todo Quintana Roo, que urge y que en Cancún necesita aumentar su escala y comunicación a la ciudadanía. Es interesante como se está resolviendo la posesión precaria de miles de familias trabajadoras, al tiempo de garantizar los derechos de propiedad amplios y el ordenamiento ecológico, llama la atención entonces que ese programa no sea bandera de fondo. 

Mara Lezama llega a sus 52 años y a su segunda presidencia municipal rodeada de retos, pero también probada después de un bautizo de fuego en el que incluso disputas jurídicas por la concesión de la basura y la erradicación de redes de corrupción al interior del ayuntamiento la deben haber sometido a presiones enormes. Su regalo de cumpleaños después de la ratificación de mandato en las pasadas elecciones son mayores exigencias, mayores compromisos y demandas ciudadanas, todo en un escenario en el que se debe impulsar la reactivación económica pronta y en el que seguramente habrá pocos recursos, probablemente menos que antes. Nadie puede conocer mejor los límites de lo posible que quien ha estado al frente los últimos tres años, así que es tiempo de mostrar la actitud política plena. 

Mara Lezama inaugura su segundo mandato y un nuevo capítulo en su vida con su perfil de activista social bien aceitado y probado en los hechos, en las urnas y en el roce con los ciudadanos, tiene el capital político del refrendo de su mandato y el reconocimiento de su nombre y, claro, está al frente de un coloso económico y demográfico como Cancún. Un gigante que lo mismo la puede catapultar que devorar en los temas más importantes para la ciudadanía en la región: seguridad y corrupción. 

La gran pregunta es qué va a hacer con esa ecuación la activista social que es ahora también una política de peso completo. Sin duda será un cumpleaños intenso, pues parafraseando a Neruda, no hay más destino que el que cada quien se hace a pulso, a mano. 

Fuente: lajornadamaya.mx | Laura Espejo