Roger Zalewsky polaco detenido por +3 meses en aeropuerto de Cancún acusa trato de “perro”

Filip Roger Zalewski, ciudadano polaco que se encuentra en instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) desde hace más de tres meses, acusó ser tratado “como perro en el aeropuerto” de Cancún, sin  derecho a un debido proceso y sometido a tortura por delitos que no ha cometido.

A través de sus familiares en Polonia,  Zalewski envió a Proceso un comunicado por el que da respuesta a los señalamientos que hizo el INM este domingo, después de que el semanario diera a conocer su historia, sobre su retención irregular durante más de tres meses en la Terminal II del aeropuerto de Cancún.

En el extenso comunicado de cinco cuartillas, Zalewski reclamó al INM ser “retenido como un perro en el aeropuerto donde no existen condiciones de vida”, donde es “torturado con privación de sueño, luces fuertes y ruidos insoportables 24//7”, en agravio de sus derechos humanos.

“No quiero huir a ninguna parte. Quiero quedarme en México Me defenderé hasta el final. ¿Por qué no puedo salir de este infierno en la tierra (…) para poder limpiar mi nombre?”, dijo Zalewski en su comunicado tras enterarse del posicionamiento del INM luego de que en la edición 2388 de Proceso se publicara la historia de la retención de Zalewski en el aeropuerto de Cancún.

En el comunicado 383/2022 emitido este domingo 7 de agosto, el INM señala que Zalewski es requerido por la justicia polaca  “por probables delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero”, por lo que cuenta con una fija roja de la Interpol, además de haber tratado de ingresar con 9 mil dólares en efectivo y “un dispositivo para clonar tarjetas” bancarias, información que en su momento no fue notificada en su totalidad al semanario que solicitó información sobre la situación legal del ciudadano polaco.

Frente a los señalamientos del INM, Zalewski recordó que en la Unión Europea, Polonia es considerado un país ultra conservador, en el que se violan derechos humanos de sus ciudadanos, situación que lo llevo a salir de ese pías luego de haber sufrido una persecución con “el único objetivo de la misma es destruirme a mí, a mi familia y a mi empresa”.

Al señalar que hasta ahora las autoridades polacas no han podido sustentar algún delito en su contra, Zalewski indicó que la fiscalía polaca tenía conocimiento de su residencia permanente en México en los dos últimos años “y no han presentado la solicitud oficial de extradición”, al no existir pruebas en su contra, de ahí que al intentar deportarlo, el INM se convierte en “una máquina ciega que sin pensar y sin darme ninguna oportunidad de defenderme, están tratando de realizar una extradición ileal sobre mí. Sin pruebas, sin juicio, sin posibilidad de defensa, sin aplicación de la ley de extradición internacional mexicana”.

Para el ciudadano polaco, el INM no debió detenerlo, sino dejarlo entrar al país “e informar a Polonia que si me quieren, deben presentar oficialmente la solicitud de extradición junto con las pruebas. Desgraciadamente, el INM decidió tratarme como un perro indeseado y echarme sin darme ninguna oportunidad de defensa”.

Zalewski acusó a la dependencia dirigida por Francisco Garduño, de tratarlo “como un animal en una bodega del aeropuerto”, torturándolo “sin poder dormir desde hace casi cuatro meses (…) penalizado con una tortura sin ser condenado por ningún tribunal”, ante el que haya podido litigar su inociencia.

“No voy a huir.  Quiero vivir en México. Eso lo demuestra el hecho de que obtuve legalmente la residencia permanente. Si fuera un fugitivo no me molestaría en tramitar la estancia legal”, reflexionó Zalewski.

Sobre los señalamientos que hizo el INM en su comunicado, el ciudadano polaco contó que durante el tiempo en que ha estado retenido ha advertido que las autoridades migratorias no admiten, por lo general a personas originarias de Perú, Colombia o Jamaica, “porque declaran que no llevan suficiente efectivo según el manual del INM”, al llevar entre 2 mil y 6 mil dólares por persona por lo que “el INM afirma que esas persona no son ‘turistas de buena fe’ porque no es suficiente dinero para tener unas buenas vacaciones en Cancún”, según han dicho los funcionarios a los rechazados.

Zalewski cuestiona que el INM intente desacreditarlo por llevar consigo 9 mil dólares cuando el límite legal sin declarar  son 10 mil dólares, por lo que “no es anormal viajar con dinero en efectivo dentro del límite (…) el INM utilizó esa información para calumniarme y desacreditarme ante la opinión pública mexicana”. 

En cuanto a lo que el INM describe en su comunicado como un “dispositivo para clonar tarjetas”, Zalewski advirtió que “no es otra cosa que un token de mi cuenta personal en Barclays Bank en Reino Unido”, abierta hace 17 años, aparato del que tiene imágenes junto con su tarjeta bancaria.

Filip Zalewski enlista una serie de aparatos que lleva consigo y alertó que “son legales” y que “ninguno de ellos puede ser utilizado para copiar tarjetas bancarias”, por lo que se puso a disposición para “abrir mi equipaje incluso sin ninguna orden judicial en presencia de las cámaras de televisión y de un perito informático de la fiscalía de Cancún, que pueda nombrar todos los dispositivos que tengo y sus verdaderos fines de aplicación”.

El ciudadano polaco emplazó al INM a permitir que los medios de comunicación ingresen a la zona de tránsito, y poder así “mostrar la realidad de la ‘sala de espera’ y los cientos de violaciones a derechos humanos al día sobre mí y otras personas de ‘segunda clase”.

El ciudadano polaco narró que mientras el INM se vio obligado a dar  respuesta a los requerimientos del juzgado de amparo, le proporcionó alimentación aceptable y le permitió bañarse con agua fría, que le provocó fiebres, además de que recibió la visita de médicos del INM, pero una vez que la dependencia envió los informes, cesaron esos beneficios.

Zalewski cuestionó cómo es que cambió su condición ante la INM, pues el 19 de abril ingresó sin problemas por tierra a México procedente de Belice y el 20 salió del país rumbo a Panamá sin problemas, y dos días después, era considerado un riesgo de seguridad nacional.

“No puedo entender cómo ahora el INM puede afirmar que soy tan peligroso cuando unos días antes la misma autoridad me dejó entrar a México y me dejó salir de él sin ningún problema”, alertó Zalewski tras mostrar fotografías de los sellos de ingreso y salida del México.

En su escrito, Filip Zalewski insiste en que independientemente de si es buscado o no por Polonia, sus derechos humanos tendrían que ser respetados.

“Soy un ser humano y no debería ser torturado con privación del sueño, luces fuertes y ruidos insoportables 24/7. Mis derechos humanos no deberían ser violados. Debería poder defenderme sin limitaciones y no ser retenido como un perro en el aeropuerto donde no existen condiciones de vida. No quiero huir a ninguna parte. Quiero quedarme en México. Me defenderé hasta el final”, advirtió Filip Roger Zelewski.

Fuente: proceso.com.mx