El día del desfile será la entrega de la GN al Ejército

El secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, planteó que el próximo 16 de septiembre, en la ceremonia del desfile cívico-militar por la conmemoración de la lucha de Independencia, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Rosa Icela Rodríguez, transfiera a la institución militar la responsabilidad de la Guardia Nacional.

Lo anterior, de acuerdo con el plan para la conmemoración de la gesta histórica que el secretario de la Defensa expuso durante la reunión del gabinete de seguridad que ayer encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional.

“Se inicia con izamiento de bandera, pase de revista a las tropas, honores a usted [Presidente y comandante supremo de las Fuerzas Armadas], hay palabras de la secretaria Rosa Icela de entrega de responsabilidades en el ámbito de seguridad pública y el de la voz”, explicó el titular de la Sedena a López Obrador.

Ayer, EL UNIVERSAL tuvo acceso, a invitación del Jefe del Ejecutivo, a la reunión de seguridad donde de lunes a viernes se analiza la incidencia delictiva y “toman decisiones” para lograr la paz.

El secretario informó que, conforme a la instrucción presidencial, la Guardia Nacional será el protagonista en el desfile del 16 de septiembre.

Día clave, pero pocas instrucciones

Para acceder a la reunión del gabinete de seguridad fue necesario no llevar grabadoras, teléfono celular ni cámara fotográfica o de video, sólo libreta y pluma, después de pasar por tres filtros de seguridad militar, que incluyeron un arco detector de metales.

“¡Buenos días! Todos de pie para recibir al señor Presidente”, se escuchó una voz femenina en el Salón Ignacio Zaragoza al ingreso del presidente López Obrador, quien llegó caminando junto con el vocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas.

Ayer fue un día clave, no sólo por los hechos violentos en Jalisco y Guanajuato. El Presidente también recibió sendos partes informativos sobre los homicidios dolosos, la situación de los mineros atrapados desde hace una semana en una mina de carbón en Sabinas, Coahuila; el de la ayuda humanitaria de México a Cuba, las acciones para enfrentar la falta de agua en Nuevo León y el bosquejo de lo que será el desfile del 16 de septiembre.

El Mandatario —a diferencia de sus mañaneras, donde su voz impone la agenda y reparte instrucciones al gabinete— adoptó una actitud pasiva y se limitó a escuchar los informes.

La primera en llegar al salón fue la titular de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, quien como secretaria técnica del gabinete de seguridad es el cerebro que coordina y opera la reunión, así como el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Audomaro Martínez Zapata; el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y el coordinador de asesores del presidente, Lázaro Cárdenas Batel.

En el ambiente previo al arribo del Mandatario el tema que predominaba era la violencia desatada en Jalisco y Guanajuato.

“El de Jalisco anda muy inquieto”, dijo el subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja, antes de iniciar la reunión.

“Sí impacta que ustedes estén aquí”, dice la secretaria Rodríguez, quien se acerca al fondo del salón para saludar a los representantes de los medios de comunicación. “Hay buenos debates, pero hoy no toca… es muy poco el tiempo”, comentó la encargada del gabinete de seguridad.

Comienzan los informes

“Ayer se cometieron 53 homicidios dolosos; 49% fueron en cuatro estados y 40 de esos 53 están relacionados con la delincuencia organizada”, señaló la secretaria Rosa Icela Rodríguez.

El Presidente se pone la mano derecha cerca de la boca como analizando los datos de la incidencia delictiva, se pone sus lentes y revisa las estadísticas.

Luego, el secretario de la Defensa explicó el tema de Jalisco y Guanajuato apoyado en diapositivas, y dijo que se registraron entre tres y cuatro agresiones, pero se logró el aseguramiento de cinco personas, un agresor que falleció, así como autos blindados y armas de alto poder, entre ellas dos calibre .50.

El tema predominó en la reunión, pues se abordó durante más de 15 minutos. El presidente López Obrador hizo un par de anotaciones en una tarjeta, pero sin emitir comentarios.

Al terminar las exposiciones, el Mandatario arengó: “Vamos”, para luego dirigirse a la salida del salón y ya en el jardín de la Emperatriz un guardia militar lo esperaba para el saludo de “Buenos días, señor Presidente”.

Durante ese trayecto ocurre una transformación: el reflexivo Andrés Manuel López Obrador se convierte en el Mandatario que impone su voz en la conferencia de prensa mañanera.

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Fuente: eluniversal.com.mx