Doña Laura, vuelve a recular imposición de Félix, canta al son que le pongan.

Le entraban, más que por los ojos, por la contabilidad. Sumar y sumar y sumar… Y ahí ponga el calificativo que se le antoje. El caso es que Félix González hizo de Laura Fernández Piña una obsesión… política. Una necedad inmensa de imponerla, en lo que fuera.

Contra su propia naturaleza. Porque Laura no daba para mucho. Sus limitaciones, tantas, terminaban por imponerse. Y la convertían en perdedora a perpetuidad.

¿Qué sucedió en Puerto Morelos? La mano que meció la cuna pudo operar, hasta sumar escasos 500 votos a su favor para decidir la elección. Por el Partido Verde Ecologista que ni siquiera la conocía antes de “postularla”. De igual forma que los habitantes de ese municipio no la habían visto ni por casualidad, ni de paso.

Ahora resulta que se convierte en “testigo de honor” con los priistas. Dispuesta una vez más a saltar cuando Félix se lo ordene. A volver a convertirse en priista si eso le otorga mayores beneficios a cambio, de cara a la separación del Verde en las elecciones del 2018.

Y Laura volverá a ser priista porque en realidad nunca ha sido nada. Ninguna convicción. Pocas, muy pocas ideas políticas o de otro tipo pueden tener origen en su cabeza. Es un buen muñeco de ventrículo, eso sí. Vaya que la han aprovechado.

A cambio la señora Fernández, ilustre coahuilense, se ha enriquecido hasta negarse a dar a conocer su fortuna. Tiene, eso sí sabemos, una residencia en Cancún donde sigue viviendo, pese a ser presidenta municipal de Puerto Morelos. Total, con subir fotografías $$$$$$ a los medios y a internet cubre su cuota política local.

En ninguna parte del país se podría dar una carrera política como la de ella, vergüenza para las mujeres, cuota no de género sino de amistad política. Diputada, secretaría de Turismo, candidata… sume lo que quiera a su poco talento y escasa preparación.

Ahora volverá a ser priista. Para vergüenza de un partido político en manos de un impresentable líder que debería, también, apenar a los pocos partidarios que les quedan. Total, que tanto es tantito… otra vez cambiará de camiseta.

Y mientras tanto los pendientes se acumulan. Por ejemplo, su participación desde Turismo en el despojo de terrenos en Puerto Morelos y otros lugares del Estado. O el muy sospechoso nombramiento como “contralora” del municipio, de Nancy González, que durante el proceso electoral fue quien rechazó desde el Ieqroo de Puerto Morelos todas las impugnaciones en contra de Fernández.

Pobres mujeres quintanarroenses que tienen que llevar la pena ajena del ascenso “político” de Laura Fernández gracias a sus “cualidades” femeninas…

Por Isabel Arvide | Letras de Cambio | quintanaroohoy.com