Afloran falsedades del extesorero de Quintana Roo

Con la salida del Gobierno del Estado y su renuncia a participar en el proceso electoral, parecen terminar las mentiras de Juan Melquiades V. F. a los quintanarroenses.

Y es que el multimillonario de origen poblano utilizó sistemáticamente la mentira para promoverse como un personaje íntegro y experto en finanzas, que terminó desplomándose por las acusaciones de sociedades oscuras, lavado de dinero e irregularidades en el manejo de las finanzas públicas.

Primero, Juan Melquiades V. F., exsecretario de Finanzas y Planeación, se ostentó como doctor en Ciencias de lo Fiscal, por más de un año cuando aún no obtenía el grado, título que apenas obtuvo en los primeros días de noviembre de 2017, hecho que difundió ampliamente, aunque hasta el momento no aparece la cédula que le acredite este nivel académico, ante la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Cabe mencionar que desde julio de 2016, durante la presentación del equipo de transición, el gobernador Carlos Joaquín González presumió la incorporación de Juan Melquiades V. F., destacando su preparación como doctor en Ciencias de lo Fiscal. Por más de un año, el ahora ex funcionario mintió sobre su preparación profesional. De hecho, fuentes al interior de la administración pública revelaron que Juan Melquiades V. F. estuvo cursando el doctorado en Ciencias de lo Fiscal, lo abandonó por un tiempo y lo retomó con la ayuda de una funcionaria de la propia Sefiplan, que le apoyó a hacer su tesis.

En diciembre pasado, al inscribirse en el proceso interno del PRD, Juan Melquiades V. F. volvió a mentirle a la sociedad quintanarroense, porque meses atrás, había manifestado que sería secretario de Finanzas de Quintana Roo, “hasta el último día de la administración”, lo cual no se cumplió.

Además, mientras estuvo en Gobierno del Estado, la mentira fue una característica de Juan Melquiades V. F., pues en la Sefiplan una y otra vez mostró un falso discurso, falta de transparencia y ser el ejecutor de acciones totalmente contrarias a la prédica de beneficio social.

Falseó información, respecto a diversos temas, como la calificación crediticia del estado. Al respecto, Juan Melquiades V. F. declaró que la reestructuración de la deuda había permitido que las calificadoras otorgaran AA positivo a las finanzas estatales, sin embargo, al publicarse el nuevo reporte de calificación de HR Ratings, fechado el 10 de abril de 2016, quedó en evidencia la mentira, pues otorgó la calificación HR BBB al gobierno de Quintana Roo, lo que significa que la entidad ofrece moderada seguridad para el pago oportuno de su deuda, mantiene moderado riesgo crediticio y presenta debilidad en la capacidad de pago, ante cambios económicos adversos.

Por otra parte, sobre la deuda pública sólo informó lo que le convenía, ocultando los mayores perjuicios que tendrá para las finanzas públicas la supuesta reestructuración.

Aunque el discurso de Juan Melquiades V. F. fue siempre de una reestructura benéfica, la realidad es que el servicio de la deuda con plazo a 25 años, de 2017 a 2041, con los montos anuales que se propone pagar en las amortizaciones, al final, el Gobierno del Estado pagará un total de 57 mil 167 millones de pesos.

Lo anterior significa que por los 19 mil 620 millones 370 mil 712 pesos, que representaban el principal importe de la deuda pública con el refinanciamiento, Quintana Roo se comprometió a pagar 37 mil 546 millones de pesos en intereses durante el lapso de 2017 al 2041.

Para el estado no habrá ahorro ni reducción del pago de intereses con el refinanciamiento de los créditos bancarios porque en la negociación se pactó aumentar al doble la carga de los intereses, de modo que el saldo final de la deuda con los bancos aumentará sustancialmente en 20 mil millones de pesos.

Asimismo, la simulación y contradicciones quedaron en evidencia cuando ocultó el monto que se ejerció en la toma de protesta de Carlos Joaquín González. El derroche efectuado el 25 de septiembre de 2016 fue evidente y contrario al discurso de que se recibía un estado en quiebra.

La misión de “informar” con supuesta transparencia el uso de recursos fue sólo una bandera política, pues al momento de cuestionar sobre asuntos relacionados con el gasto público, el ahora extitular de la Sefiplan sólo promovió la opacidad.

Por otra parte, antes de entrar en funciones Juan Melquiades V. F., como titular de la Sefiplan, informó que dentro de la reingeniería se analizaría un universo de 2 mil 900 puestos de confianza donde pudiera haber despidos por sustitución, principalmente secretarios, subsecretarios, directores y jefes de departamento.

Sin embargo, apenas arrancó el “gobierno del cambio” inició una auténtica pesadilla para muchos burócratas, con acciones inquisidoras que violentaron los derechos de los trabajadores; la Sefiplan y la Oficialía Mayor de Gobierno han despedido a cientos de personas, no sólo a quienes ocupaban principales cargos, sino también a jefes de departamentos y hasta empleados de intendencia se quedaron sin empleo.

Finalmente, cabe mencionar que tras su detención por la PGR, acusado de lavado de dinero por el SAT, el multimillonario trató de manifestar que salió libre por falta de elementos en su contra, cuando la realidad fue que las autoridades lo vincularon a proceso por operaciones con recursos de procedencia ilícita; tuvo que pagar 4 millones de pesos para salir en libertad condicional, y se le retiró su visa para que no salga del país, en lo que se realiza el juicio en su contra.

Mientras más intentó defender su imagen, salieron a la luz más señalamientos por deficiencias en su declaración patrimonial y de intereses, además señalamientos de alianzas políticas para sacar provecho económico de las finanzas públicas de Quintana Roo.

Fuente: poresto.net