MORENA Q. Roo crisis e incongruencia; sin estructura e incumpliendo acuerdos

Iba a suceder tarde o temprano que las alianzas anti natura de MORENA en el estado le generarían un problema. No sólo el partido de Andrés Manuel López Obrador se llenó de priistas y borgistas, sino que se cargó en los hombros a otra figuras que siempre fueron funcionales al régimen en el estado.

Lo peor, es que que ninguna de esas decisiones ha traído buenas noticias. La alianza Juntos Haremos Historia está hoy en medio de una crisis mediática que la debilita, y, a pesar de sumar a un montón de figuras que van desde lo dudoso hasta lo impresentable, resulta que el déficit en la estructura electoral para la elección es preocupante.

La suma de personas de dudosa procedencia se justificaba, en el discurso, porque supuestamente venían a aportar al mayor déficit que tiene el partido de AMLO: una estructura organizada que lleve los votos hasta las urnas, y que luego los cuide.

Pero eso no ha sucedido. Semanas atrás, la candidata para Benito Juárez, Mara Lezama, se encontró con números preocupantes: el partido tiene avanzado sólo el 30 por ciento de la estructura que hace falta.

A ello se suma el constante ataque mediático del dirigente del PES, Gregorio Sánchez, que quiere romper la alianza para que su estructura electoral quede lista para ser entregada al mejor postor.

Nadie en MORENA confió, nunca, en Gregorio Sánchez. Era casi un secreto a voces que la alianza con el ex alcalde de Cancún tenía destino de rompimiento. Pero lo cierto, también, es que MORENA firmó algo que no ha cumplido, y eso le da algo de credibilidad a la postura de Greg.

LA ESTRUCTURA, ESE VIEJO PROBLEMA

Los números que conoció Mara Lezama semanas atrás han ido mejorando, aseguran en MORENA. Según esa versión, la estructura electoral en Cancún ya está bastante más arriba del 50 por ciento, y llegará en óptimas condiciones al día de la elección.

“No es así”, dice un ex priista que está en MORENA. “Esa estructura de la que hablan es de papel; son nombres escritos en un papel. La estructura electoral real, en varios lugares del estado, tiende a cero”, asegura.

Otro priista que conoce cómo se opera una elección da sus números. Hay que movilizar, dice, alrededor de 100 votos por urna. Para ello, hay que tener dinero y movilidad. Según lo que él ve, MORENA tiene poco de ambos.

De los nombres que han llegado a MORENA, los únicos que tiene una estructura propia son Marybel Villegas y Jesus Pool Moo, agrega. Pero ninguna de esas estructuras tiene la extensión necesaria para soportar toda una elección.

Ese mismo análisis concluye que justamente allí donde MORENA es débil, está la fortaleza de sus adversarios.

¿UNA BATALLA DE TRES?

La alianza PVEM-PRI-Panal en Cancún tiene una maquinaria electoral aceitada y lista para trabajar. Aquellos que aseguran que Remberto Estrada buscará su reelección (hay una creciente versión de que eso no sucederá) muestran los números y se entusiasman.

La base electoral de esa alianza en las últimas dos selecciones fue de 95 mil votos. Se trata de una enorme fortaleza. ¿Y las críticas al alcalde, a veces feroces? En las redes nadie sale bien parado, dicen, y ahí no se ganan las elecciones.

La otra amenaza es la alianza oficialista PRD-PAN-MC. En las próximas horas quedarán designados sus candidatos. En Cancún, todo el PRD quiere que su candidato sea José Luis Toledo Medina, Chanito. El consenso está, pero buscan que el gobernador Carlos Joaquín le levante el veto.

Si eso sucede, MORENA tendrá otro problema. En el entorno de Mara Lezama están convencidos que Chanito le va a sacar más votos a ella que a Remberto. Y también saben que ese candidato tendrá los recursos y la estructura para ser muy competitivo.

La candidata de MORENA va arriba en todas las encuestas, aún en las que tienen en sus manos Remberto Estrada y Chanito. Pero tiene dos puntos débiles: el ya comentado de la estructura insuficiente, y que todavía no ha enfrentado la campaña negativa que seguramente le caerá en contra.

De ahora en más sólo va a empezar a bajar, aseguran sus adversarios.

MALAS COMPAÑÍAS

Los problemas entre MORENA y sus aliados en el estado le han generado un ruido innecesario, pero también inevitable, porque es el final natural de una serie de errores groseros.

La realidad es que más allá de los intereses personales de Greg Sánchez, que tienen muy poco que ver con un nuevo Proyecto de Nación, la coalición se firmó con una distribución de candidaturas que MORENA no ha cumplido.

El PES debería poner candidato en Solidaridad y tener un espacio en el Senado. Y también pide que se le den espacios en Cancún. En la última elección, Gregorio Sánchez tuvo casi 40 mil votos en el municipio, mientras que MORENA tuvo 28 mil. Las encuestas, hoy, dicen otra cosa, pero los números ahí están.

MORENA ha actuado como suele hacerlo: imponiendo sus condiciones sin importarle lo que suceda a su alrededor.

El problema de fondo es siempre el mismo. En su afán de construir una alianza ganadora, AMLO abrió la puerta de su movimiento a personas que no sólo no suman, sino que directamente restan.

El caso de Quintana Roo, ya se ha dicho en este espacio, es uno de los más inexplicables. En las encuestas locales, la distancia de AMLO con los demás candidatos a presidente es cada vez mayor. Pero su coalición se debilita por la soberbia, los errores, y una preocupante falta de conocimiento de lo que sucede en el estado.

Parece una excesiva suma de problemas, para una campaña que ni siquiera ha comenzado.

Fuente: laopinionqr.com