Las penas de Marybel Villegas

El maestro literato Mario Benedetti decía que “cuando uno llora, nunca llora por lo que llora, sino por todas las cosas que no lloró en su debido momento”.

Cuánta razón tenía el periodista uruguayo al describir que la única respuesta a las lágrimas no derramadas en su momento es por poner la vara muy alta, creando situaciones y seres fantasiosos y esa es Marybel Villegas Canché.

Pobre Marybel, la política multicolor que No nació para gobernar ahora llora por los rincones contando la trágica historia de cómo se le ha ido de las manos la posibilidad de ser presidenta municipal de Benito Juárez, lo malditos que han sido los partidos políticos en negarle la posibilidad y cortándole el paso a sus aspiraciones políticas.

Seguramente no ha sido porque ha aceptado, prebendas, posiciones y jugosos bonos por votar a favor o en contra según le indicaran; porque ha sacado provecho de esas negociaciones como obtener en dos ocasiones una curul en el Congreso local, la Delegación de SEDESOL en Quintana Roo y la notaria de su señor esposo.

También la pobre Marybel Villegas ha sido amenazada y adjudica el atentado que sufrió su conyugue en el año 2015 por funcionarios de la pasada administración y como dice el maestro Benedetti ¿por qué no lloró en su debido momento?, es decir no denunció y actuó conforme a sus “idealismos y convicciones”.

Por qué si había tanta flatulencia en los gobiernos del PRI no tuvo objeción ni le tembló de miedo la mano para aceptar beneficios. A Marybel Villegas Canché no se le recordará ni por buena política, ni su cacareada iniciativa de ley, es ubicada por ser el personaje que más ha cambiado de partido político en un breve periodo, por frenar juicios laborales a su paso por la Secretaria del Trabajo y Previsión social.

El pésimo desempeño en su actuar al frente de SEDESOL Quintana Roo en donde fue señalada por promover su imagen a costa de los programas federales, por ser una diputada en la XI Legislatura que portaba un vestido rojo subida en tribuna para alentar a asistentes rompieran cables y bocinas al interior del recinto legislativo en abril del 2005 y sus muchas Compras en tiendas departamentales.

Las ofertas de Marybel Villegas son las que han establecido sus lealtades políticas, concesión de favores por protección y privilegios, expidiendo cheques en blanco con la firma del compromiso a futuro según conviniera

y de eso ha dependido la firma de nuevas facturas, ahora resulta que es abnegada, sufrida y traumada.

Fuente: palcoquintanarroense.com.mx / Janyna Rivera