Disputas y divisiones golpean a Cancún

La disputa, diferencia y divisionismo entre los tres niveles de gobierno han condenado a Cancún a sufrir consecuencias que pudieron ser evitadas y sobre todo, combatidas drásticamente.

De acuerdo con el exconsejero de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos, Alejandro Alvarado Muro, la ola de violencia y de inseguridad, así como las consecuencias negativas que vive el principal destino turístico, son el producto de una confrontación y falta de trabajo con unidad del gobierno municipal, estatal y federal.

“Ya no se puede ocultar algo que es muy claro y es palpable para todos los cancunenses”, indicó el líder empresarial, “en los últimos dos años cada gobierno ha intentado vender su idea de acción pero ninguna ha fructificado porque no hay coordinación, no hay trabajo conjunto”.

La referencia a la que se hace con la falta de trabajo de conjunto, se da en torno a las acciones que se han establecido en Cancún en los últimos 18 meses y no han dado resultado.

Por ejemplo, el gobierno federal ha planteado la llegada de la Policía Federal y hasta en dos ocasiones en los últimos dos años. En ninguna ocasión se entregó resultados positivos, ya que la violencia se recrudeció considerablemente.

Por su parte el gobierno del estado estableció una base de policía en Cancún, la cual hace operativos de manera individual y sin resultados, pues su presencia no se nota en las calles del principal destino turístico del país.

Al final, la policía municipal es la que menos credibilidad tiene debido a que tampoco tiene presencia en la ciudad, sobre todo en los puntos conflictivos. Además, es relacionada directamente con la delincuencia organizada.

“Si observamos la realidad es que en los últimos años la situación se ha vuelto más crítica porque la violencia ya nos afecta en todos los sectores productivos de la ciudad. No es privativa de uno solo, sino que todos estamos en riesgo”, puntualizó el entrevistado.

Dentro del ámbito nacional, la violencia en el país se concentró en ciertos municipios después de la “declaración de guerra de Calderón”. Diez años después, sigue presente en las mismas ciudades que continúan teniendo altas tasas de homicidios y ejecuciones relacionadas con el crimen organizado.

En cuanto a las consecuencias, los primeros cinco meses del año la ocupación se mantiene 2% abajo de lo registrado en el mismo período del 2017, con disminución no sólo en el turismo estadounidense sino a nivel general, pues la situación “tiene varias causas”.

La primera es la mala imagen que se está proyectando por los episodios de inseguridad que ha vivido Quintana Roo y que ha repercutido principalmente en el turismo estadounidense, pero también está incidiendo el tema de la paridad peso-dólar, al afectar en las tarifas para mercados emergentes como el sudamericano.

Ello se ve claramente reflejado en la baja de tarifas que en los primeros cinco meses del año cayeron hasta 12% anual y pese a ello, la tendencia en cuanto a reservaciones y ocupación hotelera es descendente.

Rompimiento político degrada a Cancún

A la par de la falta de trabajo de manera conjunta, también está el rompimiento político entre los tres niveles de gobierno, lo cual se refleja directamente en situaciones torales que impactan en el Caribe mexicano.

Por ejemplo, el gobierno federal dejó en el tintero proyectos de infraestructura turística para Cancún, los cuales eran necesarios y fundamentales en el crecimiento y desarrollo para el destino.

Uno de esos proyectos fue el de la recuperación de playas. Se suponía que en el 2017 y en este año, los arenales se recuperarían mediante el esquema tripartita donde se incluía a la iniciativa privada. El proyecto fue colocado en archivo y no se realizará a pesar de la relevancia que representa para este centro vacacional.

En tanto, el gobierno municipal se quedó solo y sin apoyo del gobierno estatal. A pesar de que de manera oficial el alcalde Remberto Estrada y el gobernador Carlos Joaquín González sostienen que se trabaja de manera conjunta, la realidad es que existe un rompimiento entre ambos gobiernos. La ruptura se da por el entorno político que vive Quintana Roo en estos momentos en el preámbulo del proceso electoral.

Fuente: poresto.net