Futbol Americano: Field Goal To Childs

Rafael Septién, el legendario pateador mexicano de los Vaqueros de Dallas, revela la misión de la marca a servicio de los niños del país.

Se para frente al ovoide y avanza dos pasos cortitos a la izquierda y luego dos a la derecha antes de perfilarse perfecto. Dibuja la escuadra desde el transportador remoto de su mente, previo a patear seco.

El ritual matemático del pateador que llevó el dorsal número 1 de los Vaqueros de Dallas, lo usa ahora el experimentado pistolero de 64 años, que aún no se desprende del arma, porque es parte de su cuerpo.

La pólvora del recuerdo no se le extingue.

“Esta forma de perfilarse la aprendí del soccer”, dice Rafael Septién, quien acepta que como juvenil del América de los años 70, algo aprendió de los sicarios del equipo, Carlos Reinoso, Osvaldo Pata Bendita y Enrique Borja. Lo hizo bien porque no erró ningún gol de campo durante 10 años y su disputa de 15 playoffs en la NFL.

—¿Por qué fallaron siete goles de campo en el SB LII?

—No lo sé, falta aplicación…

Su pupila dilatada es la misma de hace tres décadas, y en lugar de los rizos, las pecas de su frente brillan de remembranzas, las que quiere combinar con un futuro inmediato.

“Con mi fundación haremos un Súper Tazón contra el bullying para niños con la marca de los Vaqueros y se les instruirá con valores para erradicar la violencia desde edad temprana”.

Fuente: elheraldo.com.mx