Aguakan recuperó en 1 año lo que pagó por la concesión de 39 años en Solidaridad y 30 más en Cancún

  • Lo exponen informes de la calificadora Fitch Ratings.
  • 1055 MDP pagó Aguakan por las nuevas concesiones, y tan sólo el primer año aumentó en 678 MDP sus ingresos.
  • O sea, recuperó en el primer año el 65% de lo que pagó, y le quedaron casi 38 años de ganancias puras.
  • Lo peor es que si no se concesionaba, CAPA hubiese recaudado ese dinero en menos de 3 años.
  • Pero no lo pudo hacer, porque cuando Borge entregó la concesión, los ingresos de CAPA bajaron a la mitad y sus egresos se mantuvieron.
  • El resultado fue la quiebra técnica de la Comisión.

Esta nota podría titularse la historia del mejor y el peor negocio del mundo.

El mejor negocio fue para Aguakan. A fin de 2014, el Gobierno de Roberto Borge le entregó la concesión de agua potable y alcantarillado de Solidaridad por 39 años, y prorrogó las de Cancún e Isla Mujeres por 30 años más, hasta 2053.

La empresa pagó por todo eso 1055 millones de pesos. Pero tan sólo en 2015, con la nueva concesión, sus ingresos aumentaron un 60%. Fueron 678 millones de pesos más que el año anterior.

O sea, recuperó en un solo año el 65% del dinero que había pagado. En los primeros meses de 2016 recuperó el resto, y de allí hasta diciembre de 2053 es todo ganancia.

Un año para recuperar su inversión, por 38 años de ganancias. Es difícil encontrar en cualquier mercado un negocio más lucrativo que éste.

Pero por otro lado, la entrega de esa concesión fue todo pérdida para Quintana Roo.

Por un lado, los 1055 millones de pesos que se cobraron, literalmente desaparecieron. Así de simple, nadie sabe dónde están.

Además, la CAPA, que tenía finanzas equilibradas, pasó a perder más de 250 MDP por año, porque se quedó sin la mitad de sus ingresos, pero sus gastos casi no bajaron, porque tiene responsabilidades en otros municipios que no son rentables aún.

Y ante ese escenario, el borgismo dio otro golpe: pidió un crédito de 560 MDP para la CAPA para ser utilizado en “inversión en infraestructura”, el cual, por supuesto, también desapareció.

Todos esos datos están en un informe de la calificadora Fitch del pasado 11 de enero, que es lapidario con CAPA.

Fitch considera que CAPA sólo es viable si el Estado aporta para su operación y para la infraestructura.

NÚMEROS

Los números del informe no admiten demasiadas especulaciones.

En 2013 y 2014, antes de concesionar Solidaridad, CAPA recaudó anualmente 729.9, y 735.9 millones de pesos, respectivamente.

Pero en 2015, cuando entregó la concesión, sus ingresos cayeron a 351 millones. O sea, dejó de percibir mas de 384.9 millones de pesos entre un año y otro.

Y la situación no mejoró en los años siguientes. En 2016 recaudó 365.6 MDP, y en 2017 380.1 millones.

Y acá viene lo más relevante. Esos números muestran que en esos tres años, tomando como base los ingresos de 2014, CAPA dejo de recaudar 1111 MDP.

O sea que si no hubiese habido concesión, los 1055 millones que pagó Aguakan, CAPA los hubiese recaudado por sí misma en 3 años.

O menos, en realidad, porque con el crecimiento poblacional de Solidaridad, los ingresos de CAPA hubiesen sido cada año mayores, como lo son actualmente los de Aguakan.

LA QUIEBRA TÉCNICA

El problema es aún mayor, porque no sólo la concesión fue innecesaria, sino que llevó a la quiebra a CAPA.

El informe muestra que en 2013 y 2014 los gastos de la paraestatal fueron de 741.9 y 773.4 millones de pesos, respectivamente. Como se ve, estaban muy equilibrados con los ingresos.

Pero cuando llegó la concesión, los gastos no bajaron de la misma manera que los ingresos; fueron de 601.7 millones en 2015, 612.7 MDP en 2016, y 631 millones en 2017.

Para ponerlo en claro. Antes de la concesión, la CAPA tenía pérdidas marginales de 11.9 y 37.6 millones de pesos. Esas cantidades, para una empresa paraestatal que brinda el tipo de servicio de CAPA, es como decir que está en equilibrio financiero.

Cuando Roberto Borge entregó Solidaridad, el déficit de la paraestatal se multiplicó, en promedio, por 10; fueron de alrededor de 250 millones en cada uno de los tres años siguientes.

El decreto 250 que aprobó la XIV Legislatura, en donde se entregaba esa concesión, incluye entonces una mentira.
Allí dice, textualmente:

“En este momento la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado y los Municipios que han comparecido en esta iniciativa, exponen que no tienen la capacidad para atender al cien por ciento la demanda de los servicios, montos de inversión, ni la infraestructura que se requiere para atender de manera eficaz y eficiente la creciente demanda de miles de usuarios nacionales y extranjeros”.

Los números dicen otra cosa. CAPA sí podía quedarse con Solidaridad, que era un municipio rentable.

AGUAKAN, LA GRAN GANADORA

La otra cara de la moneda es Aguakan. Para la concesionaria fue todo sonrisas.

Como se ve en los informes de Fitch que se adicionan a la nota, tan solo en el primer año de la nueva concesión, en 2015, la empresa aumentó en casi 60% sus ingresos.

Pasó de 1140 MDP en 2014, a 1818 millones en 2015. Se trata de 678 millones de pesos más. O lo que es lo mismo, un 65% de lo que había pagado por el nuevo contrato.

Si uno toma en cuenta que en 2016 recaudó casi 2 mil millones, eso quiere decir que para marzo de ese año ya había recuperado toda su inversión.

Desde ese momento, hasta el 31 de diciembre de 2053, todo será ganancia.

Además, el propio convenio de concesión no le pide demasiado a Aguakan, solo paga como contraprestación el 10% de lo que recauda, y otro 11% va a inversión. Un negocio redondo.

Así lo dice un Informe de Fitch en 2015.

“DHC debe destinar para inversiones de capital 11.4% de los ingresos que obtenga de cada sistema, solo por la prestación de los servicios objeto de la concesión”.

Y luego aclara:

“Para Solidaridad, el pago de la contraprestación periódica a CAPA será la cantidad que resulte mayor entre 10% de los ingresos totales anuales de DHC en este municipio y el monto mínimo anual ajustado”.

Los ingresos de la empresa, vale decirlo, no paran de creer. Para 2020 esperan ventas totales por casi 3 mil millones de pesos.

Fuente: laopinionqr.com