Los “impresentables” podrían pasar factura a MORENA el 2 de Junio

Para la elección de julio de 2018, cuando MORENA arrasó, la figura de López Obrador fue suficiente para que los “impresentables” pasaran casi desapercibidos. Pero la duda es si ese paraguas electoral será suficiente para la elección del próximo 2 de junio.

En la lista de precandidatos a diputado quedaron al menos tres nombres que llaman demasiado la atención: las ex priistas Susana Hurtado, Erika Castillo y Euterpe Gutiérrez.

Cualquiera de ellas que sea candidata será una nueva desilusión de MORENA a su base electoral. Y lo peor es que sus candidaturas están impulsadas por servidores públicos del propio partido.

Más allá de esos nombres, además, hay otros que tampoco generan confianza, como el de Edgar Gasca; los propios candidatos de Mara Lezama, Hugo Alday y Enrique Baños, o José Armando Mayoral. Todos vienen de otros partidos, y poco o nada tienen que ver con el lopezobradorismo.

Como ya se dijo más arriba, según la forma en que se combinen esos nombres, puede ser una lista de candidatos aceptable, o convertirse en un verdadero escándalo.

Y a eso habrá que sumarle lo que aporte el PT en los tres distritos que encabeza, lo cual ya preocupa. Un ejemplo: un muy posible candidato sería el ultraborgista Manuel Valencia Cardin, para el distrito 15 de Chetumal.

Otro problema será el Verde Ecologista, que ha propuesto a Elvia Barba, madre de Remberto Estrada, y a Pablo Bustamante. Pero aún si ellos no fuesen los candidatos, el Verde sólo tiene borgistas para presentar.
Es casi imposible encontrar en esa danza de nombres algo que tenga que ver con MORENA y la Cuarta Transformación.

¿Que podría aportar cualquiera de esos nombres? Absolutamente nada. Son nombres surgidos de diversas construcciones políticas internas que trabajan para objetivos encontrados. Los senadores, diputados federales y autoridades municipales de MORENA, trabajan cada uno para su propio proyecto.

Como si todo eso fuera poco, la dirigencia nacional del partido nombró como Comisionado Electoral al diputado federal Jesús Pool Moo, quizá el más joaquinista de todo el morenismo.

Un neo morenista que ha comenzado a conocer el partido y sus formas, explicó lo que eso significa, sin demasiadas vueltas: “Es entregarle a Carlos Joaquín la organización electoral de MORENA”, dijo.

LOS OTROS PROBLEMAS

Más allá de lo electoral, la situación de MORENA dista mucho de ser buena. En los próximos días se vence la licencia temporal del alcalde Andrés Pastrana, en Othon P. Blanco, y no existe ninguna certeza de que su suplente Othoniel Segovia pueda quedar en el cargo.

La dirigencia nacional de MORENA es la encargada de esa negociación, pero lo peor es que el verdadero enemigo es interno, entre los grupos que comanda el senador José Luis Pech. Nadie descarta que MORENA se quede, literalmente, sin ese Ayuntamiento.

En Cancún, la crisis de inseguridad y violencia deparará en los próximos días la primera marcha por la paz. Se trata de uno de esos eventos que nadie quiere enfrentar, porque es casi imposible darles la vuelta. En MORENA ya saben que si las culpas de esa violencia se atribuyen al gobierno municipal, será muy difícil sostener el proyecto.

El caso de Playa del Carmen es aún más grave. Laura Beristain conduce un gobierno sin rumbo, sin organización y sin destino. En apenas dos meses de este año, ha tenido el 40% de ejecutados de todo 2018. Se encamina a un récord de violencia, que tiene como única estrategia culpar al Estado de no querer coordinarse con ella.

Ante ese escenario tan complejo, parece casi suicida que MORENA suponga que puede poner cualquier candidato y que la gente lo va a votar por fidelidad a López Obrador. La historia electoral de Quintana Roo dice que AMLO jamás pudo trasladar sus votos a otras personas.

Dos cosas están por saberse en las próximas semanas. Una, es cuán infectado está MORENA por el priísmo. Lo sabremos con su lista de candidatos. La segunda, en su caso, es cuánto borgismo soporta el efecto AMLO sin desvanecerse

Al final de todo esto la pregunta inevitable es:

¿Como es posible que un Presidente tan puntilloso, que ordenó bajar un video promocional por su tinte partidista; abrir las grabaciones por un accidente como el que sucedió meses atrás en Puebla, y que hace de la honestidad el máximo estandarte, permita sin una sola mueca de desagrado que el borgismo más recalcitrante se incruste en su partido?

En MORENA dicen que no es así, y que no pasará ninguno de esos nombres impresentables. ¿Será?

Fuente: laopinionqr.com