Por extorsión y amenazas empresario cierra negocio en Plaza de Toros

El mensaje es brutalmente claro y ejemplifica la realidad que vive el principal destino turístico del país: Cerramos por seguridad. Así, con estas letras uno de los bares más concurridos en la Plaza de Toros de Cancún, anuncia su cierre por las extorsiones que viven tanto el propietario como los encargados.

El caso de este bar confirma cómo la extorsión crece rápidamente y cómo los dueños de bares, discotecas, cantinas y otros ramos fueron incluidos en la lista de los delincuentes que lo mismo amenazan a negocios lucrativos de la zona turística que en las colonias populares.

Y nada los frena, nadie se ocupa de investigar y mucho menos de resolver las denuncias!
De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría Nacional de Seguridad Pública, el estado de Morelos en el centro del país, ocupa el primer lugar en la nación con una tasa de 17.45 extorsiones por cada 100 mil habitantes.

En segundo lugar está Baja California Sur con 16.29 y en un peligroso tercer sitio, Quintana Roo con un 11.65 por ciento.

En cuarto lugar está el Distrito Federal y el quinto es ocupado por el Estado de México.
Así, y desde hace cuatro meses, las llamadas telefónicas por extorsión se han disparado incontrolablemente. El perfil de las víctimas ha sido homologado por parte de la delincuencia organizada.

Lo mismo es extorsionado un empresario, un gerente de hotel, un comerciante, hasta un ama de casa. Ya no ha importado rangos económicos y extractos sociales, ahora lo que se establece es intimidar y sacar provecho de la extorsión.

Así, los tentáculos de los grupos criminales han crecido tanto que son pocos los negocios que se salvan de las extorsiones, tanto en el centro como en las regiones y colonias populares, donde los pequeños comerciantes, al igual que las fruterías, se ven obligados a pagar entre seis mil y diez mil pesos al mes si quieren seguir trabajando sin problemas.

Desde hace varios años, el crimen organizado ha acorralado al sector empresarial no solamente de Cancún, sino de todo Quintana Roo, mediante chantajes, extorsiones, amenazas y secuestros, sin que los afectados sepan a ciencia cierta a quién recurrir, debido a que la mayoría no tiene la menor confianza en la correcta aplicación de la ley y si acaso denuncian, los agentes ministeriales son un eslabón de burocracia, que difícilmente logran resolverlos.

Y el problema es grave. Recientes denuncias del sector privado que aseguran que el temor se ha apoderado de empresarios, propietarios de restaurantes, bares, centros nocturnos, hasta de taquerías y vendedores de hotdogs, a los que se fijan “cuotas” de 20 mil a 50 mil pesos para no ser perjudicados.

Las organizaciones del sector privado acordaron no proporcionar los nombres de sus miembros afectados por su propia seguridad. Los empresarios han pedido intervención de las fuerzas armadas, porque aseguran que policías municipales tanto de Cancún como de Playa del Carmen, son parte de las células delictivas.

Extorsiones, principal delito federal en la Península de Yucatán

La extorsión es el delito con mayor incidencia en los tres estados de la Península de Yucatán, revela la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (ENVIPE).

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en los estados de la región se cometieron 17 mil denuncias por extorsión en el 2015, siendo Quintana Roo el estado con más extorsiones con 7 mil 998, le sigue Yucatán con 4 mil 977 y Campeche 4 mil 27.

La tasa de víctimas del delito por cada 100 mil habitantes en la Península de Yucatán se promedia en 23 mil 93 denuncias, número que se ubica por debajo del promedio nacional de 28 mil 202.

Sin embargo, Quintana Roo rebasa ese promedio al reportar 29 mil 321, mientras que Campeche y Yucatán quedan por debajo con 19 mil 469 y 20 mil 491 delitos, cada uno, con una incidencia delictiva diferenciada por entidad.

Al revisar los tres delitos que más afectan a cada estado, Quintana Roo además de las extorsión, tiene problemas con el robo o asalto a mano armada en la calle o el transporte, y el delito el robo a casa habitación.

Fuente: Por Esto!